El presidente electo, Barack Obama, representa algo que Estados Unidos necesita con urgencia a nivel tanto nacional como internacional: un liderazgo positivo que les limpie el espectro de violencia en que se han sumido desde 2001, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre contra Nueva York y Washington. "En relaciones internacionales, el clima en general suele ser más importante que las políticas específicas; las decisiones concretas siempre se pueden modificar, mientras que el ambiente internacional es mucho menos controlable", aseguró Peter Hakim, director de Diálogo Interamericano.
Para el analista, Obama tendrá que afrontar sospechas continuas sobre su patriotismo y su voluntad de defender los intereses nacionales. "No es accidental que los presidentes republicanos, como Richard Nixon o Ronald Reagan, hayan tenido más éxito diplomático que los demócratas liberales, como John F. Kennedy o Jimmy Carter. En este sentido, Obama necesitará todo su pragmatismo para no aparecer demasiado internacionalista o idealista: el país, sencillamente, no se lo permitiría". Prioridad la economía Por si fuera poco, además de las dos guerras en las que participa EEUU, también tiene que afrontar una crisis económica que arrastra a todos los países y que amenaza con ser una de las peores desde el crack de 1929. La tarea de Obama será crear las "condiciones de confianza en el mercado a nivel internacional", explicó el experto Hakim. El retiro de las tropas de Irak llevará su curso, tal y como está acordado por la actual administración, indicó el analista en política internacional, asegurando que "Obama se manejará con cautela, cerrará sin duda la cárcel de Guantánamo, pero eso significa adecuar tribunales en Estados Unidos que permitan enfrentar estos casos". Competencia internacional Otro de los elementos que tendrá que afrontar el presidente electo es que EEUU ya no podrá dar por sentado que Rusia aceptará sus políticas. Rusia quiere ser vista de nuevo como una gran potencia y, por ello, se opondrá a una nueva ampliación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. "La ex Unión Soviética tiene diversas formas de generar problemas en el plano internacional gracias a su arsenal nuclear, el control que ejerce sobre los suministros de gas a Europa, la venta de armas a sus pares de Irán y Venezuela y su capacidad de estropear las labores del Consejo de Seguridad", aseguran los analistas de The Economist. A su vez la Unión Europea está dividida en cómo se debe lidiar con Rusia. Algunos están decididos a ser más duros, mientras que otros esperan que EEUU eche para atrás los planes de George W. Bush de emplazar su escudo de misiles en Polonia. Sin duda que EEUU seguirá siendo una potencia, pero se enfrentará a un mundo multipolar.
Para el analista, Obama tendrá que afrontar sospechas continuas sobre su patriotismo y su voluntad de defender los intereses nacionales. "No es accidental que los presidentes republicanos, como Richard Nixon o Ronald Reagan, hayan tenido más éxito diplomático que los demócratas liberales, como John F. Kennedy o Jimmy Carter. En este sentido, Obama necesitará todo su pragmatismo para no aparecer demasiado internacionalista o idealista: el país, sencillamente, no se lo permitiría". Prioridad la economía Por si fuera poco, además de las dos guerras en las que participa EEUU, también tiene que afrontar una crisis económica que arrastra a todos los países y que amenaza con ser una de las peores desde el crack de 1929. La tarea de Obama será crear las "condiciones de confianza en el mercado a nivel internacional", explicó el experto Hakim. El retiro de las tropas de Irak llevará su curso, tal y como está acordado por la actual administración, indicó el analista en política internacional, asegurando que "Obama se manejará con cautela, cerrará sin duda la cárcel de Guantánamo, pero eso significa adecuar tribunales en Estados Unidos que permitan enfrentar estos casos". Competencia internacional Otro de los elementos que tendrá que afrontar el presidente electo es que EEUU ya no podrá dar por sentado que Rusia aceptará sus políticas. Rusia quiere ser vista de nuevo como una gran potencia y, por ello, se opondrá a una nueva ampliación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. "La ex Unión Soviética tiene diversas formas de generar problemas en el plano internacional gracias a su arsenal nuclear, el control que ejerce sobre los suministros de gas a Europa, la venta de armas a sus pares de Irán y Venezuela y su capacidad de estropear las labores del Consejo de Seguridad", aseguran los analistas de The Economist. A su vez la Unión Europea está dividida en cómo se debe lidiar con Rusia. Algunos están decididos a ser más duros, mientras que otros esperan que EEUU eche para atrás los planes de George W. Bush de emplazar su escudo de misiles en Polonia. Sin duda que EEUU seguirá siendo una potencia, pero se enfrentará a un mundo multipolar.
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